La leona de Olga Pericet

Olga Pericet nos presenta un espectáculo cocreado -según sus propias palabras- con Daniel Abreu, también Premio Nacional de Danza, esta vez en 2014. La obra representa el proceso de gestación de la "Leona", el primer prototipo de la guitarra flamenca actual, por el almeriense Antonio de Torres en el año 1856.

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Fotografía: Jesús D. López para Flamencología.org

El pasado sábado 19 de febrero tuvo lugar en el Teatro Municipal de la Villa de Torrox el preestreno del espectáculo de Olga Pericet. Ya sabéis, Premio Nacional de Danza de 2018, pero también es Premio Max a la Mejor Interpretación de Danza por «Un Cuerpo Infinito» (2020) y un largo etc. Pero es que, es además, una de nuestras artistas más importantes y reconocidas mundialmente.

Enmarcado en la iniciativa de «Flamenco In-Progress», pionera en España, Olga Pericet nos presentó un espectáculo cocreado -según sus propias palabras- con Daniel Abreu, también Premio Nacional de Danza, esta vez en 2014. La obra representa el proceso de gestación de la «Leona», el primer prototipo de la guitarra flamenca actual, por el almeriense Antonio de Torres en el año 1856.

La obra.

El afán de etiquetado que necesitamos los humanos -con el fin de ubicarnos- nos lleva en muchas ocasiones a simplificar o afirmar con una gran tasa de error. En este caso no me atreveré a calificar de «vanguardista» o a bucear por el peligroso y manido mar de la pureza flamenca. Entre otras cosas porque creo que el Flamenco en sí es una vanguardia, una mixtura, un palimpsesto, un hojaldre de miles de capas. En palabras de Antonio Manuel, el Flamenco es supervivencia. Y sobre todo es «adaptación». Por eso sobrevive, por su capacidad de ser fluido y no rígido. 

Y aquí está Olga Pericet presentándonos una capa más de ese hojaldre del universo sin fronteras artísticas que es el Flamenco. En «El avance de la leona» se utiliza el Flamenco como sostén e hilo narrativo de la obra, que no es sino una historia contada en un teatro, por medio de la expresión escénica, movimiento, música, etc.

Lo que vi fue una representación en la que se nos cuenta la relación entre creación y creador, constructor y obra. La depurada técnica de ambos está presente, pero lo que trascendió en el teatro fue su alma -muchas veces llamada pasión- que de manera instantánea activa los resortes por los que el espectador inicia el proceso de inmersión en la historia contada. En este caso la guitarra en ciernes es interpretada por Olga, y el atribulado creador es Daniel. Los dos consiguen trasladar la pugna -casi enfrentamiento- en el que por momentos se torna el proceso creativo. Otras veces, llega al público la sensación, también conocida por todo aquel que está creando, de que todo fluye, todo se conforma, nunca mejor dicho.

La música es austera por momentos, como aquel prototipo de guitarra. Se insinúan -cuando no se manifiestan claramente- algún que otro palo flamenco. El sonido trascendido es sobrecogedor en aquellos pasajes de más carga dramática, aquellos momentos íntimos entre la guitarra desnuda y su creador. 

La obra no es definitiva, teniendo en cuenta el marco y finalidad en el que está inserto este preestreno, es decir, que se produzca una retroalimentación entre artistas y público para perfilar o directamente transformar lo representado. Incluso el título está por definir, o no. No hay que olvidar que Flamenco In-Progress es una herramienta para los artistas, no se presentan trabajos cerrados o definitivos ya que no tiene porqué ser así. Simplemente este proyecto nos regala el lujo de poder participar del proceso de creación. 

Sin dudarlo repetiría una y mil veces. Independientemente de las expectativas de cada cuál, «El Avance de la Leona» -o como quiera que definitivamente sea su nombre- es una obra que te sobrecoge y te emociona. Es un metal forjado a golpes de trabajo, técnica, talento, danza, baile, dramaturgia, Flamenco, compromiso e instinto, mucho instinto.   

Como nota final.

Creo que en este país nunca sabremos ponderar en su justa medida a nuestros artistas, a nuestra Cultura (sí, con mayúsculas), gente como Daniel y Olga, que dedican sus vidas al enriquecimiento personal -no hablo de dinero- y por extensión de toda la sociedad. El que se otorguen muchos premios no implica apoyo a nuestra cultura. El premio viene después, la mayoría de las veces subido al carro de la coyuntura, o de alguna institución o clase política para impulsarse por la corriente generada. El apoyo es el que se produce antes, cuando se gesta la cultura, en eso hay que aplaudir al Ayuntamiento de Torrox por hacer lo que nadie (es increíble) en España había hecho. 

 

Jesús D. López.

Flamencología.org