La ignorancia es atrevida, incluso para los grandes.

Según la documentación existente, los cantes abandolaos o bandolás como las Rondeñas, los Fandangos de Málaga son los precursores de la malagueña. Ya en los años treinta del siglo XIX Estébanez Calderón nos habla de un tipo de fandango, la malagueña al estilo de la jabera. Ese podría ser el estilo cantable, para escuchar, que pudo configurar modelos cercanos a la malagueña flamenca. La versión flamenca que surge hacia 1870 en las recreaciones, entre otros, del malagueño de Vélez Juan Breva o de otro malagueño, El Canario de Álora, los gaditanos Enrique «el Mellizo» o Antonio Chacón. Hay que señalar que, la procedencia del cantaor no modifica la geografía del cante que está cantando. Que un malagueño interprete, incluso modifique hasta crear una variante de Alegrías, no hace a este nuevo cante «malagueño».