La mentira del Triángulo del Flamenco.

Como conclusión señalamos que ante esta vasta realidad y complejidad de la influencia malagueña en el Flamenco, antes, durante y después de su formación, no tenemos más que mirar con cierta sorna a aquellos que pretenden registrar la “marca del Flamenco” en un club VIP inexistente sin investigar de una manera mínimamente seria la fantástica realidad cultural que es el Flamenco. Toda la geografía andaluza merece un estudio de sus realidades flamencas a fin de extender (o romper) triángulos, cuadrados y rombos para acercarnos más al conocimiento de esta joya que es posesión de todos los andaluces y del resto del Universo.