«A Gaya» pobre propuesta para la Bienal de Málaga.

La idea original de La Carbonera, de dar voz flamenca a los versos de Lorca que hasta ahora habían permanecido silenciados, parecía una premisa con sustancia. No obstante, al zarpar en la realidad, la propuesta queda varada en los escollos de una puesta en escena que, lejos de realzar el Arte Flamenco, lo relega a un rincón sombrío.

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Fuente: Web Bienal de Málaga

Alhaurín de la Torre, 14 de mayo de 2023, 19:00 horas.

«A Gaya» sin valentía y sin tierra

Del Arte Jondo al compás de la vida, a la vera de la tradición andaluza, hoy me dispongo a desgranar los matices del espectáculo ‘A Gaya’, una propuesta que, aunque prometedora en su concepción, termina por desvanecerse como un espejismo en el desierto del buen Flamenco.

Conjunto vacío en la Bienal de Flamenco de Málaga

Inma La Carbonera y Antonia Jiménez, dos artistas de talento indiscutible, se embarcan en una travesía que, lejos de desembocar en un puerto seguro, naufraga en un mar de incongruencias. La idea original de La Carbonera, de dar voz flamenca a los versos de Lorca que hasta ahora habían permanecido silenciados, parecía una premisa con sustancia. No obstante, al zarpar en la realidad, la propuesta queda varada en los escollos de una puesta en escena que, lejos de realzar el Arte Flamenco, lo relega a un rincón sombrío.

La voz de La Carbonera, que normalmente tiene ese duende y ese quejío que la caracterizan, se ve enmascarada por una conceptualización sin originalidad ni contenido de envergadura que deja al Flamenco a la deriva. La Tierra y la Mujer, dos elementos potentes y representativos en la narrativa flamenca, se desdibujan en un mar de intenciones descoordinadas que no logran anclar en un compás coherente.

El repertorio de palos, que prometía un paseo por un rosario de estilos, se convierte en una travesía errática. Desde la Mariana ‘La Colorá’ hasta la Serrana, la propuesta no logra armonizar los versos de Lorca con el Flamenco, y en lugar de un lerele de alegría, nos deja una sensación de perplejidad.

Las Alegrías de Córdoba, que podrían haber sido un faro en la tempestad, se desvanecen en un océano de conceptualizaciones que hacen naufragar al Flamenco. La Carbonera y Jiménez, dos flamencas tan válidas como cualquiera, parecen perdidas en su propio espectáculo, como dos marineras que, en lugar de guiar, confunden.

En definitiva, ‘A Gaya’, lejos de ser un homenaje a la Mujer y a la Tierra, es un espectáculo que, en su afán de innovar, extravía la esencia del Flamenco y queda a la deriva. Y así, al compás de la vida y del Arte Jondo, nos despedimos de ‘A Gaya’, con la esperanza de que el futuro del Flamenco siga siendo fiel a su duende y a su quejío, y no se extravíe en mares de conceptos que lo dejen fuera de lugar.

FICHA ARTÍSTICA:

Cante: Inma La Carbonera
Guitarra: Antonia Jiménez.

PROGRAMA:

Mariana «la colorá».
Romance «dos hermanas».
Tangos «la gema de oriente».
Petenera “materna”.
Tanguillo «Candié».
Alegrías de Córdoba.
Soleá por bulerías.
Serrana.

Más info en: espectáculo «A Gaya»

Jesús López.

Flamencología.org